Por Nibaldo- Instructor FIDE
Un problema frecuente entre los jugadores jóvenes es querer incorporar inmediatamente conceptos avanzados.
Estudian partidas de grandes maestros y quieren comprender todas sus decisiones.
Pero un gran maestro puede realizar una jugada aparentemente sencilla basándose en conocimientos acumulados durante décadas.
Para un principiante, esa misma jugada puede parecer completamente inexplicable.
Por eso es importante estudiar material adecuado a nuestro nivel.
No necesitamos saberlo todo.
Necesitamos dominar progresivamente lo que corresponde a nuestra etapa de aprendizaje.
Un jugador de 1000 de Elo no necesita conocer veinte conceptos estratégicos sofisticados. Probablemente obtendrá mucho más beneficio mejorando su cálculo de variantes, sus tácticas, sus finales básicos y evitando errores simples.
La profundidad es más importante que la cantidad
En ajedrez, saber poco pero aplicarlo correctamente puede ser mucho más útil que saber mucho superficialmente.
Es preferible conocer profundamente cinco principios y utilizarlos correctamente que memorizar cincuenta ideas que no sabemos cuándo ni cómo aplicar.
Esto no significa que debamos dejar de estudiar.
Todo lo contrario.
Significa que debemos estudiar con mayor calidad.
Leer menos no significa aprender menos.
A veces significa aprender mucho más.
Un consejo para todos los niveles
Este consejo no es solamente para principiantes.
Incluso los jugadores experimentados pueden caer en la trampa de consumir demasiado contenido.
Un jugador puede pasar horas viendo videos de aperturas, leyendo libros de estrategia y siguiendo partidas de grandes maestros, pero después jugar muy pocas partidas y analizar todavía menos.
El ajedrez necesita equilibrio.
El conocimiento debe pasar de la cabeza al tablero.
Por eso, de vez en cuando, deberíamos preguntarnos:
- ¿Estoy estudiando demasiado y jugando demasiado poco?
- ¿Estoy aplicando realmente lo que estudio?
- ¿Puedo explicar con mis propias palabras la idea que acabo de aprender?
- ¿He utilizado esa idea en alguna de mis partidas?
- ¿Estoy cambiando constantemente de libro porque busco algo nuevo?
- ¿O estoy profundizando realmente en lo que ya tengo?
Estas preguntas pueden ser más importantes que comprar otro libro.
Para los jóvenes que quieren mejorar
Si eres un jugador joven y estás comenzando tu camino en el ajedrez, no tengas prisa por aprenderlo todo.
No necesitas diez libros. Necesitas aprovechar bien uno.
No necesitas conocer todas las aperturas.
Necesitas comprender las posiciones que juegas.
No necesitas memorizar cientos de partidas.
Necesitas aprender de tus propias partidas.
No necesitas consumir ajedrez durante cinco horas todos los días.
Necesitas que una parte de lo que estudias se convierta en acciones concretas sobre el tablero.
El objetivo no debe ser poder decir:
"He leído veinte libros de ajedrez."
El verdadero objetivo debería ser:
"Después de estudiar este libro, ahora juego mejor estas posiciones."
Esa diferencia es enorme.
Menos es más
En una época donde tenemos acceso prácticamente ilimitado a información ajedrecística, aprender a seleccionar también es una habilidad.
Escoge una fuente.
Estúdiala.
Compréndela.
Resuelve ejercicios.
Juega.
Aplica las ideas.
Analiza tus errores.
Regresa al material.
Y vuelve a jugar.
No tengas miedo de estudiar el mismo libro varias veces. Cada nueva lectura puede revelar algo diferente porque tú también has cambiado como jugador.
Al final, mejorar en ajedrez no consiste en acumular la mayor cantidad posible de información.
Consiste en transformar la información en conocimiento, el conocimiento en comprensión y la comprensión en buenas decisiones sobre el tablero.
Consume menos. Comprende más. Aplica mucho más.
Esa puede ser una de las mejores recomendaciones para cualquier jugador que realmente quiera mejorar en ajedrez.


